viernes, 8 de febrero de 2013

INFANCIA, 7-8 AÑOS (II)




·         Desarrollo de la personalidad: entre los 6 y los 12 años, los niños siguen avanzando y desarrollando la construcción de su personalidad, además se producen cambios concernientes al autoconcepto y la autoestima. De los 8 a los 12 años se hace más evidente la parte más social del autoconcepto, las relaciones interpersonales y las comparaciones con otros niños pasarán a vivirse de una forma continua. Además se observa que en lo referente a las descripciones se incrementará notablemente las alusiones a contenidos y rasgos internos de la personalidad, puesto que no sólo se centran en rasgos externos, sino que ganan en subjetividad y se convierten en valoraciones más objetivas y realistas. La razón principal de estos cambios se encuentra  en los avances de tipo cognitivo, que le permiten asociar contenidos y después realizar abstracciones de nivel superior, ya que poseen la capacidad para adoptar perspectivas diferentes, y son capaces de verse a ellos mismos de una manera más global.  En este período es posible señalar dos dimensiones de la autoestima relacionada con el aspecto físico y la autoestima relativa a la competencia académico-social o de destrezas físicas. Los niños expresan y asocian determinadas situaciones con emociones básicas como la alegría y el enfado, pero llegado a este punto, aumenta el abanico emocional y experimentan emociones más complejas como el orgullo, la vergüenza o el sentimiento de culpabilidad. A partir de los 7 y 8 años es cuando comprenden la existencia de acontecimientos que provocan dos sentimientos al mismo tiempo, e incluso llegan a aceptar que ambos sentimientos puede ser contradictorios. Es necesario destacar que con estas edades comienzan a controlar, comprender y regular las emociones, ocultando o exteriorizando un sentimiento o emoción en función del contexto en el que se encuentren.

·         Socialización: el niño de 6 a 12 años va adquiriendo conocimientos de las características de los otros, basándose en que comienzan a darse cuenta de que igual que ellos conocen a sus familias y amigos, éstos les pueden conocer a ellos mismos de igual forma. Subrayar, como dicen Piaget & Inhelder (2000), la importancia “de la experiencia adquirida como de la vida social en general”. Son capaces de comprender el punto de vista de otras personas y ser conscientes de que esas personas pueden tener un punto de vista distinto al de ellos, puesto que no se encuentran en la misma situación. Los niños además de saber tomar en consideración o estado, situación o características de las personas conocidas  son capaces  de ponerse en el lugar de grupos amplios, comprenden los sentimientos de los otros. Además las emociones que son capaces de comprender van ganando complejidad, aceptando el sentimiento de orgullo, culpabilidad, etc. También es un triunfo importante la capacidad de empatía ante emociones complejas sin que existan indicios externos. Aumenta su capacidad de reflexión, desarrollándose habilidades sociales y profundizando mucho más en la descripción de personas. En este estadio comienzan a matizarse algunos de los aspectos sobre sus relaciones con amigos y familiares, y las relaciones que se establecen no están basadas en la imposición, sino que aparece el consenso mutuo entre los integrantes del proceso de socialización. En el proceso de formación y consolidación de los grupos sociales de constata que “la estructura del grupo está muy influida por lo que a cada uno de los miembros agrada o desagrada”. (Lamberth, 1982) La amistad aparece como una relación recíproca entre los componentes, se crean también sentimientos como la preocupación y la confianza entre los amigos.  Los niños van configurando una forma de entender la vida y comprenden el sistema de jerarquías que establece un líder. Se abandona el egocentrismo tan característico de las etapas anteriores, sobre todo la de Educación Infantil.

martes, 18 de diciembre de 2012

INFANCIA (7-8 AÑOS) -I-




A continuación, vamos a describir las características de distintos procesos psicológicos en los niños durante esta etapa:

 Inteligencia: esta etapa de desarrollo evolutivo de los niños tiene una especial trascendencia puesto que adquieren un pensamiento lógico-concreto más flexible que en las etapas anteriores. Pueden realizar representaciones y abstracciones mentales, consideradas un triunfo muy importante para el desarrollo de la inteligencia. Algunas de las operaciones mentales más importantes que se adquieren durante este período son:

- Razonamiento deductivo e inductivo

- Clasificación

- Seriación

- Razonamiento hipotético-deductivo

 Contemplamos como sugieren Piaget & Inhelder (2000) que “la inteligencia procede de la acción en su conjunto, porque transforma los objetos y lo real, y el conocimiento” y al hablar de inteligencia, en la actualidad, debemos tener presente que un concepto de amplio predicamento en la psicología y la pedagogía contemporáneas es el acuñado por Gardner referiéndose a la existencia no de una inteligencia, sino de inteligencias múltiples (Armstrong, 2009) y dentro de esa variedad de inteligencias hay que considerar la inteligencia musical que “incluye la sensibilidad al ritmo, el tono o la melodía, y al timbre o color de una pieza musical”. (Armstrong, 2009)


·         Memoria: es un proceso psicológico que sirve para almacenar información, codificarla y registrarla de alguna manera. Tiene su importancia debido a que esta información se almacena y puede ser recuperada en cualquier momento.  El principal cambio memorístico de esta etapa se encuentra en la forma en la que los alumnos emplean la memoria gracias a las estrategias de almacenamiento, recuperación de la información y metacognición. No existe un cambio estructural ni cambia la memoria básica, sino que lo que cambia es su utilización. Es necesario subrayar que la memoria no es una habilidad intelectual aislada, ya que está íntimamente relacionada a muchas actividades intelectuales y sociales de los niños.

·         Atención: Con seis años los niños adquieren una gran facilidad para filtrar voluntariamente la información que desean percibir, esa filtración se realiza debido a que están capacitados para concentrarse y discernir las informaciones  más relevantes de las que no lo son, y centrar la atención en esa información, apartándose de las distracciones. Esto implica que el alumno controla racionalmente la información que desea percibir. El sistema atencional de los niños enmarcados dentro de este estadio se ajustan de un modo más flexible, eficiente y económico a las exigencias de cada situación.

·         Tiempo: se produce en esta etapa un cambio muy significativo en cuanto a la capacidad de atención, ya que ésta aumenta en el tiempo, además mantendrán y aplicarán una estrategia mientras resulte fructífera. Las características fundamentales de la atención selectiva en este período radican en la capacidad de selección voluntaria y consciente de la información, además de la prolongación temporal en la capacidad de atención sobre un estímulo, reduciendo así las distracciones y ganando en precisión y control del proceso de aprendizaje. Constatamos, siguiendo las teorías piagetianas que en esta etapa, “el período de siete-ocho a once-doce años es el de completamiento de las operaciones concretas”. (Piaget & Inhelder, 2000)

·         Percepción: La percepción de la realidad en esta etapa cambia con la capacidad que adquieren a partir de los 8 años de edad, de presentar un pensamiento lógico que le permite realizar una percepción que abarca más campo que lo meramente perceptible por los sentidos, reconocen e imaginan transformaciones y procesos de transformaciones en objetos.

jueves, 22 de noviembre de 2012

VARIABLES DETERMINANTES EN EL PROCESO EDUCATIVO



CONTENIDO / TAREA

 Es fundamental consignar que “como la organización y la estructuración de la enseñanza es de responsabilidad exclusiva del profesor, se deduce que es éste el que con su actuación institucional determinará el que los estudiantes adopten un tipo de metas u otras”. (García & Doménech, 1997)
 Para conseguir el éxito y la eficacia en la tarea hay que atribuirle “sentido (utilidad del tema)”. (García & Doménech, 1997) Para mantener la motivación y provocar el interés es preciso que los contenidos sean significativos para el alumnado y hacer la tarea “atractiva e interesante” (García Doménech, 1997) para que el estudiante pueda “implicarse activamente en un proceso de construcción de significados”, como así reconocen dichos autores.
 Otro concepto que mencionan García & Doménech (1997) en relación con la tarea, es que “aprender significativamente también requiere la existencia de una distancia óptima entre lo que el alumno ya sabe y el nuevo contenido de aprendizaje”. (García & Doménech, 1997)
 Tanto en las enseñanzas musicales como en todo tipo de enseñanzas es muy necesario que las situaciones de enseñanza sean objeto de goce, de placer por aprender; pues, “cuando el estudiante disfruta realizando la tarea se genera una motivación intrínseca donde pueden aflorar una variedad de emociones positivas placenteras”. García & Doménech (1997)
 Son para tener en cuenta con este motivo las palabras de José Saturnino Martínez (2011): “(...) lo más importante es conquistar la motivación intrínseca por la educación, y (...) lo mejor para eso (...) saber transformar los contenidos escolares en experiencias relevantes en la vida del alumnado. Esto exige saber ponerse en su lugar, evaluar adecuadamente su madurez y sus capacidades intelectuales”. (Menor, 2011)  La empatía, una evaluación rigurosa y bien enfocada y saber implicar al alumnado a través de actividades educativas significativas y de calidad constituyen los ingredientes que incentivarán la motivación y son el secreto para captar y mantener el interés del alumnado en las propuestas educativas.
 De la importancia de los componentes personales, pero también contextuales habla Nuttin (1982) cuando define de este modo la motivación que para él es “la orientación dinámica continua que regula el funcionamiento, asimismo continuo del individuo en interacción con su medio”.
 También tenemos en cuenta que “la auténtica motivación surge del interior” (Gilbert, 2005) y que son múltiples las variables que influyen en la motivación humana, algunas ya las hemos mencionado, atienden a factores personales y contextuales; entre las primeras, “las creencias, las metas y las atribuciones”. (Huertas & Montero, 2009). En el contexto educativo determinan mucho la motivación “los procesos afectivos, por su influencia en la conformación de metas, en el recuerdo, la autoestima y los constructos personales” (Huertas & Montero, 2009).
 Debemos tener mucho cuidado como docentes de nuestro discurso y tratar de elevar siempre la moral del alumnado ya que le ayudamos a conformar la idea de sí mismo y por tanto de la percepción de la “autoestima o valía personal”. (Huertas & Montero, 2009). Tendríamos que hablar más con nuestros alumnos, establecer una buena relación ya que “las metas y las orientaciones durante una actividad académica se conciben como ocasiones para saber más y aumentar la propia competencia”. (Huertas & Montero, 2009)
 El diálogo, los intercambios de ideas y pareceres que ayuden a incrementar la motivación, a fijar bien los objetivos y las metas tienen un cariz positivo porque “las metas que más nos orientan y activan son las que tienen un alto nivel de conciencia y de reflexión personal”. (Huertas & Montero, 2009). Por eso, hay que hacer expresas las metas y hablar sobre ellas.
 En lo que podemos denominar motivación extrínseca y a la hora de compensar y valorar el trabajo y la actitud de los alumnos son preferibles las “recompensas de contenido social y con carga afectiva muy informativas, poco evaluadoras y no muy previsibles, son buenos aditamentos para motivar y orientar en una tarea”. (Huertas & Montero, 2009)
 No hay porque evaluarlo todo y tener una actitud eminentemente fiscalizadora y valorativa, hay que saber formar grupo, disfrutar y aprender juntos con una actitud colaborativa, sembrar en nuestros alumnos el optimismo y el altruísmo.
 Y un tópico actual de la Psicología y de la Pedagogía, tal cual es la autoestima, constituye “uno de los factores ocultos que más maneja los hilos de nuestra motivación” (Huertas & Montero, 2009). Y en la línea de lo que venimos argumentando en cuanto al tema de la motivación y que tenemos presente al diseñar la guía de esta unidad didáctica, es muy necesario considerar que “los procesos de pensamiento que más intervienen en la motivación y el aprendizaje reciben la denominación de procesos de autorregulación”. (Huertas & Montero, 2009) Y estos procesos son los que nos caracterizan como seres humanos en proceso de educación y tienen que ver con el “reflexionar, controlar, regular nuestras acciones y armonizarlas con nuestros conocimientos y pensamientos estratégicos”. (Huertas & Montero, 2009)
 Como podemos comprobar en la motivación inciden muchas cuestiones de carácter personal y social ya que “la motivación en el aula es un conglomerado en donde se interrelacionan metas, autovaloraciones, pensamientos y estrategias cognitivas, afectos y emociones, atribuciones y expectativas, etc., etc.”. (Huertas & Montero, 2009) Dentro de los factores contextuales, el profesorado es un estamento que condiciona de forma esencial en el devenir del estudiantado, puesto que “el claustro de profesores, su cultura, su eficacia colectiva son factores contextuales que influyen en los resultados y motivación de los estudiantes”. (Huertas & Montero, 2009). También tiene vital importancia un trabajo de aprendizaje cooperativo, puesto que “la cooperación entre iguales no sólo produce beneficios en el aprendizaje entendido como adquisición de conocimiento curricular o rendimiento académico sino que también mejora la motivación”. (Huertas & Montero, 2009) Y al hablar de trabajo cooperativo, “hablamos de una oportunidad <<de oro>> para generar y sentir toda la fuerza motivacional que el apoyo de los compañeros puede proporcionar”. (Barnett, Echeita, Escofet, Fernández, Guix, Jiménez et al., 2003) Tampoco podemos obviar la suma trascendencia que tiene “el modo en el que el profesor estructura el trabajo y la forma de evaluar tiene claras implicaciones motivacionales”. (Huertas & Montero, 2009)
 Lo ideal es que los docentes se atreviesen a “<<correr riesgos>> y experimentar en su docencia, de forma que pudieran desarrollar modos innovadores de implicar a los estudiantes de forma más efectiva en su aprendizaje”. (Hargreaves, 2003) Precisamente para trabajar adecuadamente en la escuela la necesaria e imprescindible fuente de impulso del aprendizaje, como es la motivación, se ha “de promover la creatividad y la inventiva”. (Hargreaves, 2003)

jueves, 11 de octubre de 2012

VARIABLES DETERMINANTES EN EL PROCESO EDUCATIVO



Evidentemente podemos concluir con García & Doménech (1997) que “las variables personales que hemos tratado están estrechamente condicionadas por el ambiente en el cual el niño-a desarrolla su actividad” y este ambiente está determinado por las siguientes variables de contexto:

- El profesor
- Los iguales
- Contenido / tarea

EL PROFESOR

 Sin lugar a dudas, el “papel del profesor es fundamental en la formación y cambio del autoconcepto (...). El profesor es la persona más influyente dentro del aula”. (García & Doménech, 1997) La figura del docente es clave en la educación y figurémonos la importancia de los profesores en la enseñanza y divulgación de la Música. Como se reconoce en CEAC (1983), “el profesor es el elemento más importante para el desarrollo de la motivación de los niños”.

LOS IGUALES

 Como también “el papel que juegan los iguales (...) es muy importante”. (García & Doménech, 1997) Además de las valoraciones que los alumnos hacen de sí mismos el “proceso de compararse con sus compañeros (...) determinará sus expectativas de logro y su motivación”. (García & Doménech, 1997) Los mismos autores determinan que “tanto la actuación del profesor como las interacciones académicas y sociales de los alumnos juegan un papel importante en el desarrollo del autoconcepto”.

sábado, 1 de septiembre de 2012

MÚSICA E MOVEMENTO



MOMENTOS NUNHA SESIÓN DE MÚSICA E MOVEMENTO (4/6 ANOS)


 Nos nenos en idade da Educación Infantil e do Primeiro Ciclo de Educación Primaria o achegamento á Música ten que ser de xeito dinámico e atractivo, tendo en conta a idade dos nenos e nenas e as súas características psico-evolutivas.

 Podemos contemplar un primeiro momento na planificación das sesións de Música e Movemento, que chamaremos de quencemento; no que aprenderemos, por exemplo, cancións do rico repertorio folclórico e tradicional tanto en castelán como en galego, tamén con cancións actuais que se adapten aos intereses do alumnado e por motivacións pedagóxicas. Ditas cancións acompañadas de percusión corporal (pitos, palmas, pataleo).

 Na parte central da sesión, faremos os exercicios de introducción á linguaxe musical e de introducción instrumental. No que empregaremos códigos pre-linguaxe musical e manexo de instrumentos musicais convencionais e adaptados. Facéndose cun pequeno repertorio para posibles actuacións e representacións grupais en público. Aprenderemos a dinamizar e dramatizar toda unha serie de cancións axeitadas para o alumnado, tendo en conta a súa diversidade e características propias.

 Un terceiro e último momento, que denominaremos volta á calma, no que nun ambiente de silencio e atención (breve, por suposto) e de relaxación poderemos escoitar, tumbados ou sentados e cos ollos pechados, fragmentos escollidos de Música Clásica. Ao final daráselle aos nenos unha reseña do fragmento escoitado que conteña título da obra, autor, época,... dun xeito moi sinxelo, confeccionando así un ficheiro das pezas escoitadas e que levarán para as súas casas.


Despois do silencio, o que máis se achega a expresar o inexpresable é a música.
                                                                                            (ALDOUS HUXLEY)


Germán Jesús Torres Sánchez


viernes, 3 de agosto de 2012

Aquí paz e despois groria


As situacións problemáticas na casa e na escola. Resolución de conflictos.

 
                     P A I D O C E N T R I S M O
O NENO COMO CENTRO DA ACCIÓN EDUCADORA.


     PAIS / PROFESORES

      OCUPADOS / PREOCUPADOS

             EN   EDUCAR
                                                      
·     Dependencia / autonomía
·     Liberdade
·     Formación integral

               Vivimos en sociedade

·     CASA
·     ESCOLA
·     CIDADE

-        Os outros
-        Na convivencia poden xurdir conflictos / discrepancias / incompatibilidades cos demais


         ANOS                    E TAPA                CARACT.
       3-5
 Educación Infantil
Individualidade
Egocentrismo
Vou coñecendo ós demais
       6-7
1º ciclo de
Ed.
Primaria
Persiste o egocentrismo
Estou máis acostumado ós demais
       8-9
2º ciclo de Ed. Primaria
Etapa dourada, segundo GESSELL
“Pandillas” infantís (xogo)
     10-12
3º ciclo de Ed. Primaria
Pre-adolescencia
Empeza o cuestionamento  dos maiores
Pandillas (*)

Diante dos posibles conflictos, como actuar?

·       Ante todo non perde-la calma
·       Os maiores deben exercita-la súa autoridade
·       Non ó autoritarismo
·       Cumpri-los papeis de pai/nai, mestres
·       Cando sexa necesario utiliza-la disciplina (con coherencia, humanidade e sentido común)
·       Chegar a autorregulación, autocontrol, autodisciplina
·       Regular conxuntamente, pactar as normas do grupo

viernes, 11 de mayo de 2012

INTRODUCCIÓN A LA MÚSICA (INSTRUMENTOS MUSICALES - FINAL)



E. SESIÓN 5: Concierto de coro  (ensayo: 10’, concierto: 30’)  / Asamblea 10’
ECONOMIA DE FICHAS: Hoy ganaremos puntos por participar activamente en esta actividad colectiva. (Anexo 11.2).

 Haremos un breve ensayo (10’) de tres canciones conocidas y ya cantadas muchas veces. Nos daremos un premio colectivo con la participación de todos en el coro.
- Frére Jacques. Canción popular francesa. Canon que cantaremos en francés, en gallego, en castellano y en inglés.
- A mi burro. Canción popular infantil. Interpretada haciendo gestos, señalando las partes del cuerpo doloridas.
- Miña nai por me casare. Canción popular del folclore gallego.  (Anexo 11.5)

 Hoy tendremos, en el salón de actos del colegio, un concierto de 30’ de los alumnos que participaron en esta unidad didáctica. Interpretaremos tres piezas, haremos una pequeña introducción a cada pieza. Este concierto pone fin al trabajo de esta unidad didáctica, que se ha distribuido en cinco sesiones de aproximadamente 50’ (250’ en total).
 Una vez acabado el concierto, nos vamos a clase y celebramos una asamblea de 5’.

En ella hacemos una valoración y un balance final de las cinco sesiones de la unidad didáctica.

Propondremos la realización de la ficha (Anexo 11.3), la elaboración de un escrito, a modo de texto libre sobre la experiencia, la confección de una presentación de diapositivas (power point / impress), un mural colectivo,...

Observaremos el clima de la clase creado en el desarrollo de esta unidad didáctica. Veremos si conseguimos la motivación que deseabamos hacia el área de Música y si se cumplieron las expectativas, el grado de satisfacción y aprovechamiento del alumnado, la implicación de las familias y el centro docente, valorar las colaboraciones externas. Si debemos continuar en esta línea, lo haríamos si el balance final fue satisfactorio. Si los recursos personales, materiales, metodológicos y didácticos han sido los oportunos y cumplieron su función. Tendremos muy en cuenta la opinión de los niños, de los padres, de los compañeros; a los que implicaremos en la evaluación. Realizaremos la metaevaluación, para comprobar que los mecanismos de control y valoración han sido los adecuados. Si las fuentes bibliográficas nos han sido útiles.
 Si el diseño de la unidad y sus diversas actividades despertaron y mantuvieron la motivación intrínseca y extrínseca. Si la unidad ha sido motivadora en sí. Comprobar si las actividades fueron atractivas, interesantes; ya que opinábamos que para trabajar la motivación del alumnado, era preciso hacerlo a través de experiencias innovadoras, que plantearan dudas, retos, incógnitas; que movieran al alumnado a indagar, experimetar, investigar. Hay que crear inquietud, ansias por aprender y si es posible hacerlo todo deleitando, huyendo del tedio, sembrando curiosidad y admiración por las cosas. Pensamos que este es el camino para trabajar la motivación del alumnado. La creatividad, la inventiva, el trabajo en grupo, la comunidad de aprendizaje son los signos de la sociedad del conocimiento, de la información; son los pilares en que debe asentarse la Escuela 2.0, la escuela del siglo XXI, abierta, flexible, atenta a las necesidades de todos los seres humanos e interesada por la construcción de una sociedad mejor.
 Propondremos como actividades complementarias y extraescolares la asistencia a conciertos organizados con la colaboración de la Escuela de Música, el Conservatorio, el Ayuntamiento y otras entidades públicas y privadas, contaremos y recabaremos para ello de la ayuda del equipo directivo, de las familias y de los responsables de los centros y entidades participantes. Motivaremos a las familias para que asistan a conciertos y promuevan la formación musical de sus hijos para que puedan acudir y cursar estudios musicales ampliatorios en los centros específicos de enseñanza musical.


7. ACTIVIDADES

1.      Por medio de una asamblea de clase hacemos una evaluación inicial del tema para saber cuáles son los conocimientos previos.
2.      En la clase organizamos una fiesta sencilla, donde por medio de una representación dramatizada, la Musa de la Música, Euterpe, acompañada de la diosa de la sabiduría, Atenea, representada en forma de lechuza y acompañadas de otros dioses del Olimpo y de otras musas  presentan a la clase diferentes instrumentos, agrupados por familias. Los actores, que son  los niños  observan, manipulan, tocan los instrumentos.
3.      Los compañeros mayores con cierta experiencia musical, dan pequeños conciertos de obras escogidas para que los alumnos observen escuchen y disfruten. (Como actividad complementaria y de modelado).
4.      Por medio de algunos vídeo-clips colgados en la plataforma www.youtube.com los niños observan y distinguen los instrumentos de la orquesta.
5.      En colaboración con el Conservatorio y la Escuela de Música se programa un encuentro para que los niños escuchen un concierto y ellos y sus familias conozcan la oferta musical de su ciudad. (Como actividades complementarias y extraescolares).
6.      Formamos un coro en la clase y le enseñamos a los niños canciones de un repertorio variado (canciones infantiles clásicas, del repertorio folklórico de la comunidad, canciones familiares,...). Importancia del canto en la escuela, tal como demuestra Cámara (2004; 2009).
7.      Fomentamos las práctica instrumental, animando, ayudando y dirigiendo a los niños para que toquen distintos instrumentos (fundamentalmente los instrumentos del sistema Orff –xilófonos, metalófonos, variados instrumentos de percusión- y la introducción sencilla a la flauta dulce). Haciéndolo con goce, con deleite; disfrutando todos con la Música. Esto lo utilizaremos en la celebración de la Fiesta de los Instrumentos.
8.      Programamos audiciones de piezas escogidas de la Música e intentamos reconocer los instrumentos que participan y que intenciones tuvo el compositor al usarlos, tratar de descubrir que quiso describir o decirnos (Las Cuatro Estaciones de Vivaldi, La Sinfonía Pastoral de Beethoven, el Carnaval de los Animales de Saint-Saëns, Pedro y el Lobo de Prokofiev,...). Siempre es bueno utilizar la música en la escuela, es muy adecuado tener música de fondo mientras realizamos otras actividades (ayuda al recuerdo, la memorización, la evocación –como ya se tiene indicado-) Seleccionamos fragmentos de bandas sonoras de grandes películas de la historia del cine. Primero escuchamos la música y hacemos una puesta en común sobre que emoción, sentimiento o estado de ánimo provoca en nosotros. Luego vemos el fragmento completo y tratamos de comprobar si coincide lo que exponemos con lo que se representa o quiere expresar en la película.
9.      En la asamblea de clase hacemos la evaluación sumativa de todo lo trabajado y aprendido en esta unidad didáctica. Adquirir el hábito de hablar, dialogar frecuentemente con el alumnado en un buen clima de convivencia en el aula con el fin de conocer mejor al alumnado, saber de sus inquietudes, preocupaciones y propósitos y tratar de ajustar a sus realidades y circunstancias el proceso de enseñanza-aprendizaje, para alcanzar la significatividad conveniente de los contenidos educativos.