jueves, 26 de septiembre de 2013

MÚSICA PARA VIVIR








La Música es algo muy importante en la vida y en la educación de los seres humanos. Así lo entendieron en la Grecia clásica, cuna de nuestra cultura, donde junto a la gimnasia, la música era un componente esencial en el bagaje cultural y educativo de un ciudadano heleno.
Por eso, debemos ser conscientes de su trascendencia en nuestra educación. Debemos propiciar el acercamiento de los niños y de las familias a la música. Asistiendo a conciertos, realizando audiciones, con la práctica activa de un instrumento. Formando nuestra cultura musical, manejando discografía y poseyendo nuestra discoteca particular. Desde la más tierna edad en la escuela, en el hogar acerquemos a la infancia a la música, la formaremos más sensible, más humana.

VEAMOS ALGUNAS MÁXIMAS SOBRE LA MÚSICA

El arte de la música es el que más cercano se halla de las lágrimas y los recuerdos. (Óscar Wilde).

La música es el medio de que se valen nuestros recuerdos para cantarnos a través del tiempo. (Lance Morrow).

La música es la ropa del amor, y el amor es lo más cercano al absoluto. (Peter Fonda).

Pienso en la música como en un menú. No puedo comer lo mismo todos los días. (Carlos Santana).

martes, 9 de julio de 2013

Respeto a la diferencia y plasticidad del cerebro humano



Estamos muy de acuerdo con nuestra antigua profesora, la doctora CASANOVA, una experta de gran recorrido y de gran solvencia. Sus palabras son iluminadoras de por donde debe caminar la acción educadora y que  tenemos que ser conscientes de que podemos aprender siempre y que nuestra formación ha de ser permanente. Por eso incluimos sus palabras, aparecidas en el periódico profesional ESCUELA, del que es colaboradora habitual.

lunes, 29 de abril de 2013

PROMOVER E INCENTIVAR LAS ENSEÑANZAS MUSICALES



 Es un tópico educativo considerar la importancia de las enseñanzas musicales para la educación de los niños desde la antigüedad, por ejemplo desde la Grecia clásica y sobre todo en la cultura ateniense, donde la educación “se concretaba en tres aspectos fundamentales: letras, música y gimnasia”. (Escolano, 1984) Pero esto no se corresponde con su valoración y posición curricular actual y quizá con la percepción que tenga el alumnado sobre esta importantísima materia. Por eso, es necesario contemplar el tema motivacional relacionado con el diseño de actividades atractivas y con la “planificación sistemática y rigurosa de las situaciones de enseñanza por parte del profesor”. (García & Doménech, 1997)
Además de la tarea en sí, la motivación intrínseca (que surge del interior de la persona), el contexto tiene mucha importancia para el alumnado y sobre todo “las expectativas que se formulan, especialmente aquellas que las pronuncian personas relevantes para un estudiante (el docente, aunque parece lo contrario siempre lo es), son trascendentales para la motivación de los aprendices”. (Huertas & Montero, 2009). Pensamos que la Música es muy importante, ya no sólo como asignatura, sino porque “la música es un aliado poderoso en el aula”, (Gilbert, 2005) y por su utilidad para la evocación y el recuerdo. (Gilbert, 2005)
 Pensamos que la Música es muy necesaria para la educación de la personas y para la cohesión social, tal como lo constata Cámara (2008) “la participación en actividades de canto sirvió de motivación para implicar al alumnado y cohesionar al grupo, a la vez que promovió el interés por la práctica de cantar y por el repertorio”.
 Como recoge Cámara (2004) en su estudio realizado en la Comunidad Autónoma Vasca, los niños tienen, en general, una buena actitud hacia la Música y centrándose más concretamente en el canto, de una muestra N= 684 de alumnos de quinto curso de Primaria distribuídos en 34 grupos, obtuvo los siguientes datos:

- el 55,8% disfruta con el canto
- el 33% disfruta “a veces”
- el 11,1% no disfruta

 Lo que habría que hacer es animar e interesar a ese 44,1% que no disfruta siempre. Y en el trabajo de introducción a la Música y a las actividades musicales así “como la educación de la voz y la necesidad de un tratamiento preferente en la clase de música” (Cámara, 2008) habría que implicar al profesorado y a toda la comunidad educativa para que adquiriese “su compromiso utilizando la música como medio para transmitir el patrimonio cultural propio, considerándolo elemento fundamental en la educación integral de niños y niñas”. (Cámara, 2008).

lunes, 11 de marzo de 2013

INFANCIA, 7-8 AÑOS (III)





·         Valores y normas: Durante la Educación Primaria (6-12 años), se logra un gran avance en el desarrollo del juício y el razonamiento moral, debido al importante proceso de descentración, al aumento de la capacidad para adoptar otras perspectivas, a una mejor comprensión de las normas que establece la sociedad... Según Piaget, es a partir de los 6-7 años cuando los niños evolucionan de la heteronomía moral a la autonomía moral.  Descubren que la reciprocidad es necesaria para actuar conforme a una serie de reglas, teniendo en cuenta que esas reglas son efectivas si las personas están de acuerdo en aceptarlas. La mayoría de los niños de 6-12 años se encuentran en el razonamiento moral convencional de Kohlberg, en el cual los individuos continúan considerando la conformidad de las reglas sociales como algo importante, pero no por razones de interés propio.

·         Lenguaje: a partir de los 4 años y medio, cuando se producen las últimas adquisiciones del lenguaje, que se da cuando el alumno aprende estructuras sintácticas más complejas, como son las frases y oraciones pasivas, condicionales, circunstanciales de tiempo, etc. y se van perfeccionando y generalizando aquellas con las que ya estaba familiarizado como son las subordinadas. La adquisición de estas competencias termina a los 8 años aproximadamente. Los niños comienzan a apreciar los distintos efectos de la lengua como son los refranes, ironías... y comienzan a jugar con la utilización de la lengua, lo que implica un alto nivel de competencias lingüísticas. También comienzan las actividades metalingüísticas en esta etapa. En lo tocante a la escritura, la motricidad fina ya está muy desarrollada, con lo cual se realiza una escritura más fluída y rica. Además presentan un alto nivel de vocabulario registrado en la memoria fruto del bagaje escolar anterior.

 En el primer ciclo de Educación Primaria “todavía se hace patente la necesidad de movimiento por parte de los niños y de la ejercitación constante del propio cuerpo”, (Duñac, 1997) parece que nunca están quietos, poco a poco irán consiguiendo la coordinación del movimiento y el control y el dominio del propio cuerpo.

viernes, 8 de febrero de 2013

INFANCIA, 7-8 AÑOS (II)




·         Desarrollo de la personalidad: entre los 6 y los 12 años, los niños siguen avanzando y desarrollando la construcción de su personalidad, además se producen cambios concernientes al autoconcepto y la autoestima. De los 8 a los 12 años se hace más evidente la parte más social del autoconcepto, las relaciones interpersonales y las comparaciones con otros niños pasarán a vivirse de una forma continua. Además se observa que en lo referente a las descripciones se incrementará notablemente las alusiones a contenidos y rasgos internos de la personalidad, puesto que no sólo se centran en rasgos externos, sino que ganan en subjetividad y se convierten en valoraciones más objetivas y realistas. La razón principal de estos cambios se encuentra  en los avances de tipo cognitivo, que le permiten asociar contenidos y después realizar abstracciones de nivel superior, ya que poseen la capacidad para adoptar perspectivas diferentes, y son capaces de verse a ellos mismos de una manera más global.  En este período es posible señalar dos dimensiones de la autoestima relacionada con el aspecto físico y la autoestima relativa a la competencia académico-social o de destrezas físicas. Los niños expresan y asocian determinadas situaciones con emociones básicas como la alegría y el enfado, pero llegado a este punto, aumenta el abanico emocional y experimentan emociones más complejas como el orgullo, la vergüenza o el sentimiento de culpabilidad. A partir de los 7 y 8 años es cuando comprenden la existencia de acontecimientos que provocan dos sentimientos al mismo tiempo, e incluso llegan a aceptar que ambos sentimientos puede ser contradictorios. Es necesario destacar que con estas edades comienzan a controlar, comprender y regular las emociones, ocultando o exteriorizando un sentimiento o emoción en función del contexto en el que se encuentren.

·         Socialización: el niño de 6 a 12 años va adquiriendo conocimientos de las características de los otros, basándose en que comienzan a darse cuenta de que igual que ellos conocen a sus familias y amigos, éstos les pueden conocer a ellos mismos de igual forma. Subrayar, como dicen Piaget & Inhelder (2000), la importancia “de la experiencia adquirida como de la vida social en general”. Son capaces de comprender el punto de vista de otras personas y ser conscientes de que esas personas pueden tener un punto de vista distinto al de ellos, puesto que no se encuentran en la misma situación. Los niños además de saber tomar en consideración o estado, situación o características de las personas conocidas  son capaces  de ponerse en el lugar de grupos amplios, comprenden los sentimientos de los otros. Además las emociones que son capaces de comprender van ganando complejidad, aceptando el sentimiento de orgullo, culpabilidad, etc. También es un triunfo importante la capacidad de empatía ante emociones complejas sin que existan indicios externos. Aumenta su capacidad de reflexión, desarrollándose habilidades sociales y profundizando mucho más en la descripción de personas. En este estadio comienzan a matizarse algunos de los aspectos sobre sus relaciones con amigos y familiares, y las relaciones que se establecen no están basadas en la imposición, sino que aparece el consenso mutuo entre los integrantes del proceso de socialización. En el proceso de formación y consolidación de los grupos sociales de constata que “la estructura del grupo está muy influida por lo que a cada uno de los miembros agrada o desagrada”. (Lamberth, 1982) La amistad aparece como una relación recíproca entre los componentes, se crean también sentimientos como la preocupación y la confianza entre los amigos.  Los niños van configurando una forma de entender la vida y comprenden el sistema de jerarquías que establece un líder. Se abandona el egocentrismo tan característico de las etapas anteriores, sobre todo la de Educación Infantil.

martes, 18 de diciembre de 2012

INFANCIA (7-8 AÑOS) -I-




A continuación, vamos a describir las características de distintos procesos psicológicos en los niños durante esta etapa:

 Inteligencia: esta etapa de desarrollo evolutivo de los niños tiene una especial trascendencia puesto que adquieren un pensamiento lógico-concreto más flexible que en las etapas anteriores. Pueden realizar representaciones y abstracciones mentales, consideradas un triunfo muy importante para el desarrollo de la inteligencia. Algunas de las operaciones mentales más importantes que se adquieren durante este período son:

- Razonamiento deductivo e inductivo

- Clasificación

- Seriación

- Razonamiento hipotético-deductivo

 Contemplamos como sugieren Piaget & Inhelder (2000) que “la inteligencia procede de la acción en su conjunto, porque transforma los objetos y lo real, y el conocimiento” y al hablar de inteligencia, en la actualidad, debemos tener presente que un concepto de amplio predicamento en la psicología y la pedagogía contemporáneas es el acuñado por Gardner referiéndose a la existencia no de una inteligencia, sino de inteligencias múltiples (Armstrong, 2009) y dentro de esa variedad de inteligencias hay que considerar la inteligencia musical que “incluye la sensibilidad al ritmo, el tono o la melodía, y al timbre o color de una pieza musical”. (Armstrong, 2009)


·         Memoria: es un proceso psicológico que sirve para almacenar información, codificarla y registrarla de alguna manera. Tiene su importancia debido a que esta información se almacena y puede ser recuperada en cualquier momento.  El principal cambio memorístico de esta etapa se encuentra en la forma en la que los alumnos emplean la memoria gracias a las estrategias de almacenamiento, recuperación de la información y metacognición. No existe un cambio estructural ni cambia la memoria básica, sino que lo que cambia es su utilización. Es necesario subrayar que la memoria no es una habilidad intelectual aislada, ya que está íntimamente relacionada a muchas actividades intelectuales y sociales de los niños.

·         Atención: Con seis años los niños adquieren una gran facilidad para filtrar voluntariamente la información que desean percibir, esa filtración se realiza debido a que están capacitados para concentrarse y discernir las informaciones  más relevantes de las que no lo son, y centrar la atención en esa información, apartándose de las distracciones. Esto implica que el alumno controla racionalmente la información que desea percibir. El sistema atencional de los niños enmarcados dentro de este estadio se ajustan de un modo más flexible, eficiente y económico a las exigencias de cada situación.

·         Tiempo: se produce en esta etapa un cambio muy significativo en cuanto a la capacidad de atención, ya que ésta aumenta en el tiempo, además mantendrán y aplicarán una estrategia mientras resulte fructífera. Las características fundamentales de la atención selectiva en este período radican en la capacidad de selección voluntaria y consciente de la información, además de la prolongación temporal en la capacidad de atención sobre un estímulo, reduciendo así las distracciones y ganando en precisión y control del proceso de aprendizaje. Constatamos, siguiendo las teorías piagetianas que en esta etapa, “el período de siete-ocho a once-doce años es el de completamiento de las operaciones concretas”. (Piaget & Inhelder, 2000)

·         Percepción: La percepción de la realidad en esta etapa cambia con la capacidad que adquieren a partir de los 8 años de edad, de presentar un pensamiento lógico que le permite realizar una percepción que abarca más campo que lo meramente perceptible por los sentidos, reconocen e imaginan transformaciones y procesos de transformaciones en objetos.

jueves, 22 de noviembre de 2012

VARIABLES DETERMINANTES EN EL PROCESO EDUCATIVO



CONTENIDO / TAREA

 Es fundamental consignar que “como la organización y la estructuración de la enseñanza es de responsabilidad exclusiva del profesor, se deduce que es éste el que con su actuación institucional determinará el que los estudiantes adopten un tipo de metas u otras”. (García & Doménech, 1997)
 Para conseguir el éxito y la eficacia en la tarea hay que atribuirle “sentido (utilidad del tema)”. (García & Doménech, 1997) Para mantener la motivación y provocar el interés es preciso que los contenidos sean significativos para el alumnado y hacer la tarea “atractiva e interesante” (García Doménech, 1997) para que el estudiante pueda “implicarse activamente en un proceso de construcción de significados”, como así reconocen dichos autores.
 Otro concepto que mencionan García & Doménech (1997) en relación con la tarea, es que “aprender significativamente también requiere la existencia de una distancia óptima entre lo que el alumno ya sabe y el nuevo contenido de aprendizaje”. (García & Doménech, 1997)
 Tanto en las enseñanzas musicales como en todo tipo de enseñanzas es muy necesario que las situaciones de enseñanza sean objeto de goce, de placer por aprender; pues, “cuando el estudiante disfruta realizando la tarea se genera una motivación intrínseca donde pueden aflorar una variedad de emociones positivas placenteras”. García & Doménech (1997)
 Son para tener en cuenta con este motivo las palabras de José Saturnino Martínez (2011): “(...) lo más importante es conquistar la motivación intrínseca por la educación, y (...) lo mejor para eso (...) saber transformar los contenidos escolares en experiencias relevantes en la vida del alumnado. Esto exige saber ponerse en su lugar, evaluar adecuadamente su madurez y sus capacidades intelectuales”. (Menor, 2011)  La empatía, una evaluación rigurosa y bien enfocada y saber implicar al alumnado a través de actividades educativas significativas y de calidad constituyen los ingredientes que incentivarán la motivación y son el secreto para captar y mantener el interés del alumnado en las propuestas educativas.
 De la importancia de los componentes personales, pero también contextuales habla Nuttin (1982) cuando define de este modo la motivación que para él es “la orientación dinámica continua que regula el funcionamiento, asimismo continuo del individuo en interacción con su medio”.
 También tenemos en cuenta que “la auténtica motivación surge del interior” (Gilbert, 2005) y que son múltiples las variables que influyen en la motivación humana, algunas ya las hemos mencionado, atienden a factores personales y contextuales; entre las primeras, “las creencias, las metas y las atribuciones”. (Huertas & Montero, 2009). En el contexto educativo determinan mucho la motivación “los procesos afectivos, por su influencia en la conformación de metas, en el recuerdo, la autoestima y los constructos personales” (Huertas & Montero, 2009).
 Debemos tener mucho cuidado como docentes de nuestro discurso y tratar de elevar siempre la moral del alumnado ya que le ayudamos a conformar la idea de sí mismo y por tanto de la percepción de la “autoestima o valía personal”. (Huertas & Montero, 2009). Tendríamos que hablar más con nuestros alumnos, establecer una buena relación ya que “las metas y las orientaciones durante una actividad académica se conciben como ocasiones para saber más y aumentar la propia competencia”. (Huertas & Montero, 2009)
 El diálogo, los intercambios de ideas y pareceres que ayuden a incrementar la motivación, a fijar bien los objetivos y las metas tienen un cariz positivo porque “las metas que más nos orientan y activan son las que tienen un alto nivel de conciencia y de reflexión personal”. (Huertas & Montero, 2009). Por eso, hay que hacer expresas las metas y hablar sobre ellas.
 En lo que podemos denominar motivación extrínseca y a la hora de compensar y valorar el trabajo y la actitud de los alumnos son preferibles las “recompensas de contenido social y con carga afectiva muy informativas, poco evaluadoras y no muy previsibles, son buenos aditamentos para motivar y orientar en una tarea”. (Huertas & Montero, 2009)
 No hay porque evaluarlo todo y tener una actitud eminentemente fiscalizadora y valorativa, hay que saber formar grupo, disfrutar y aprender juntos con una actitud colaborativa, sembrar en nuestros alumnos el optimismo y el altruísmo.
 Y un tópico actual de la Psicología y de la Pedagogía, tal cual es la autoestima, constituye “uno de los factores ocultos que más maneja los hilos de nuestra motivación” (Huertas & Montero, 2009). Y en la línea de lo que venimos argumentando en cuanto al tema de la motivación y que tenemos presente al diseñar la guía de esta unidad didáctica, es muy necesario considerar que “los procesos de pensamiento que más intervienen en la motivación y el aprendizaje reciben la denominación de procesos de autorregulación”. (Huertas & Montero, 2009) Y estos procesos son los que nos caracterizan como seres humanos en proceso de educación y tienen que ver con el “reflexionar, controlar, regular nuestras acciones y armonizarlas con nuestros conocimientos y pensamientos estratégicos”. (Huertas & Montero, 2009)
 Como podemos comprobar en la motivación inciden muchas cuestiones de carácter personal y social ya que “la motivación en el aula es un conglomerado en donde se interrelacionan metas, autovaloraciones, pensamientos y estrategias cognitivas, afectos y emociones, atribuciones y expectativas, etc., etc.”. (Huertas & Montero, 2009) Dentro de los factores contextuales, el profesorado es un estamento que condiciona de forma esencial en el devenir del estudiantado, puesto que “el claustro de profesores, su cultura, su eficacia colectiva son factores contextuales que influyen en los resultados y motivación de los estudiantes”. (Huertas & Montero, 2009). También tiene vital importancia un trabajo de aprendizaje cooperativo, puesto que “la cooperación entre iguales no sólo produce beneficios en el aprendizaje entendido como adquisición de conocimiento curricular o rendimiento académico sino que también mejora la motivación”. (Huertas & Montero, 2009) Y al hablar de trabajo cooperativo, “hablamos de una oportunidad <<de oro>> para generar y sentir toda la fuerza motivacional que el apoyo de los compañeros puede proporcionar”. (Barnett, Echeita, Escofet, Fernández, Guix, Jiménez et al., 2003) Tampoco podemos obviar la suma trascendencia que tiene “el modo en el que el profesor estructura el trabajo y la forma de evaluar tiene claras implicaciones motivacionales”. (Huertas & Montero, 2009)
 Lo ideal es que los docentes se atreviesen a “<<correr riesgos>> y experimentar en su docencia, de forma que pudieran desarrollar modos innovadores de implicar a los estudiantes de forma más efectiva en su aprendizaje”. (Hargreaves, 2003) Precisamente para trabajar adecuadamente en la escuela la necesaria e imprescindible fuente de impulso del aprendizaje, como es la motivación, se ha “de promover la creatividad y la inventiva”. (Hargreaves, 2003)