martes, 9 de julio de 2013
Respeto a la diferencia y plasticidad del cerebro humano
Estamos muy de acuerdo con nuestra antigua profesora, la doctora CASANOVA, una experta de gran recorrido y de gran solvencia. Sus palabras son iluminadoras de por donde debe caminar la acción educadora y que tenemos que ser conscientes de que podemos aprender siempre y que nuestra formación ha de ser permanente. Por eso incluimos sus palabras, aparecidas en el periódico profesional ESCUELA, del que es colaboradora habitual.
lunes, 29 de abril de 2013
PROMOVER E INCENTIVAR LAS ENSEÑANZAS MUSICALES
Es un tópico educativo considerar la
importancia de las enseñanzas musicales para la educación de los niños desde la
antigüedad, por ejemplo desde la Grecia clásica y sobre todo en la cultura
ateniense, donde la educación “se concretaba en tres aspectos fundamentales:
letras, música y gimnasia”. (Escolano, 1984) Pero esto no se corresponde con su
valoración y posición curricular actual y quizá con la percepción que tenga el
alumnado sobre esta importantísima materia. Por eso, es necesario contemplar el
tema motivacional relacionado con el diseño de actividades atractivas y con la
“planificación sistemática y rigurosa de
las situaciones de enseñanza por parte del profesor”. (García & Doménech,
1997)
Además de la tarea
en sí, la motivación intrínseca (que surge del interior de la persona), el
contexto tiene mucha importancia para el alumnado y sobre todo “las
expectativas que se formulan, especialmente aquellas que las pronuncian
personas relevantes para un estudiante (el docente, aunque parece lo contrario
siempre lo es), son trascendentales para la motivación de los aprendices”. (Huertas
& Montero, 2009). Pensamos que la Música es muy importante, ya no sólo como
asignatura, sino porque “la música es un aliado poderoso en el aula”, (Gilbert,
2005) y por su utilidad para la evocación y el recuerdo. (Gilbert, 2005)
Pensamos que la Música es muy necesaria para
la educación de la personas y para la cohesión social, tal como lo constata
Cámara (2008) “la participación en actividades de canto sirvió de motivación
para implicar al alumnado y cohesionar al grupo, a la vez que promovió el
interés por la práctica de cantar y por el repertorio”.
Como recoge Cámara (2004) en su estudio
realizado en la Comunidad Autónoma Vasca, los niños tienen, en general, una
buena actitud hacia la Música y centrándose más concretamente en el canto, de
una muestra N= 684 de alumnos de quinto curso de Primaria distribuídos en 34
grupos, obtuvo los siguientes datos:
- el 55,8% disfruta
con el canto
- el 33% disfruta
“a veces”
- el 11,1% no
disfruta
Lo que habría que hacer es animar e interesar
a ese 44,1% que no disfruta siempre. Y en el trabajo de introducción a la
Música y a las actividades musicales así “como la educación de la voz y la
necesidad de un tratamiento preferente en la clase de música” (Cámara, 2008)
habría que implicar al profesorado y a toda la comunidad educativa para que
adquiriese “su compromiso utilizando la música como medio para transmitir el
patrimonio cultural propio, considerándolo elemento fundamental en la educación
integral de niños y niñas”. (Cámara, 2008).
lunes, 11 de marzo de 2013
INFANCIA, 7-8 AÑOS (III)
·
Valores y normas: Durante la
Educación Primaria (6-12 años), se logra un gran avance en el desarrollo del
juício y el razonamiento moral, debido al importante proceso de descentración,
al aumento de la capacidad para adoptar otras perspectivas, a una mejor
comprensión de las normas que establece la sociedad... Según Piaget, es a
partir de los 6-7 años cuando los niños evolucionan de la heteronomía moral a
la autonomía moral. Descubren que la
reciprocidad es necesaria para actuar conforme a una serie de reglas, teniendo
en cuenta que esas reglas son efectivas si las personas están de acuerdo en
aceptarlas. La mayoría de los niños de 6-12 años se encuentran en el
razonamiento moral convencional de Kohlberg, en el cual los individuos
continúan considerando la conformidad de las reglas sociales como algo
importante, pero no por razones de interés propio.
·
Lenguaje: a partir de los 4
años y medio, cuando se producen las últimas adquisiciones del lenguaje, que se
da cuando el alumno aprende estructuras sintácticas más complejas, como son las
frases y oraciones pasivas, condicionales, circunstanciales de tiempo, etc. y
se van perfeccionando y generalizando aquellas con las que ya estaba
familiarizado como son las subordinadas. La adquisición de estas competencias
termina a los 8 años aproximadamente. Los niños comienzan a apreciar los
distintos efectos de la lengua como son los refranes, ironías... y comienzan a
jugar con la utilización de la lengua, lo que implica un alto nivel de
competencias lingüísticas. También comienzan las actividades metalingüísticas
en esta etapa. En lo tocante a la escritura, la motricidad fina ya está muy
desarrollada, con lo cual se realiza una escritura más fluída y rica. Además
presentan un alto nivel de vocabulario registrado en la memoria fruto del
bagaje escolar anterior.
En el primer ciclo
de Educación Primaria “todavía se hace patente la necesidad de movimiento por
parte de los niños y de la ejercitación constante del propio cuerpo”, (Duñac,
1997) parece que nunca están quietos, poco a poco irán consiguiendo la
coordinación del movimiento y el control y el dominio del propio cuerpo.
viernes, 8 de febrero de 2013
INFANCIA, 7-8 AÑOS (II)
·
Desarrollo de la
personalidad: entre los 6 y los 12 años, los niños siguen avanzando y
desarrollando la construcción de su personalidad, además se producen cambios
concernientes al autoconcepto y la autoestima. De los 8 a los 12 años se hace más
evidente la parte más social del autoconcepto, las relaciones interpersonales y
las comparaciones con otros niños pasarán a vivirse de una forma continua.
Además se observa que en lo referente a las descripciones se incrementará
notablemente las alusiones a contenidos y rasgos internos de la personalidad,
puesto que no sólo se centran en rasgos externos, sino que ganan en
subjetividad y se convierten en valoraciones más objetivas y realistas. La
razón principal de estos cambios se encuentra
en los avances de tipo cognitivo, que le permiten asociar contenidos y
después realizar abstracciones de nivel superior, ya que poseen la capacidad
para adoptar perspectivas diferentes, y son capaces de verse a ellos mismos de
una manera más global. En este período
es posible señalar dos dimensiones de la autoestima relacionada con el aspecto
físico y la autoestima relativa a la competencia académico-social o de
destrezas físicas. Los niños expresan y asocian determinadas situaciones con
emociones básicas como la alegría y el enfado, pero llegado a este punto,
aumenta el abanico emocional y experimentan emociones más complejas como el
orgullo, la vergüenza o el sentimiento de culpabilidad. A partir de los 7 y 8
años es cuando comprenden la existencia de acontecimientos que provocan dos
sentimientos al mismo tiempo, e incluso llegan a aceptar que ambos sentimientos
puede ser contradictorios. Es necesario destacar que con estas edades comienzan
a controlar, comprender y regular las emociones, ocultando o exteriorizando un
sentimiento o emoción en función del contexto en el que se encuentren.
·
Socialización: el niño de 6 a 12 años va adquiriendo
conocimientos de las características de los otros, basándose en que comienzan a
darse cuenta de que igual que ellos conocen a sus familias y amigos, éstos les
pueden conocer a ellos mismos de igual forma. Subrayar, como dicen Piaget &
Inhelder (2000), la importancia “de la experiencia adquirida como de la vida
social en general”. Son capaces de comprender el punto de vista de otras
personas y ser conscientes de que esas personas pueden tener un punto de vista
distinto al de ellos, puesto que no se encuentran en la misma situación. Los
niños además de saber tomar en consideración o estado, situación o
características de las personas conocidas
son capaces de ponerse en el
lugar de grupos amplios, comprenden los sentimientos de los otros. Además las
emociones que son capaces de comprender van ganando complejidad, aceptando el
sentimiento de orgullo, culpabilidad, etc. También es un triunfo importante la
capacidad de empatía ante emociones complejas sin que existan indicios
externos. Aumenta su capacidad de reflexión, desarrollándose habilidades
sociales y profundizando mucho más en la descripción de personas. En este
estadio comienzan a matizarse algunos de los aspectos sobre sus relaciones con
amigos y familiares, y las relaciones que se establecen no están basadas en la
imposición, sino que aparece el consenso mutuo entre los integrantes del
proceso de socialización. En el proceso de formación y consolidación de los
grupos sociales de constata que “la estructura del grupo está muy influida por
lo que a cada uno de los miembros agrada o desagrada”. (Lamberth, 1982) La
amistad aparece como una relación recíproca entre los componentes, se crean
también sentimientos como la preocupación y la confianza entre los amigos. Los niños van configurando una forma de
entender la vida y comprenden el sistema de jerarquías que establece un líder.
Se abandona el egocentrismo tan característico de las etapas anteriores, sobre
todo la de Educación Infantil.
martes, 18 de diciembre de 2012
INFANCIA (7-8 AÑOS) -I-
A continuación,
vamos a describir las características de distintos procesos psicológicos en los
niños durante esta etapa:
Inteligencia: esta etapa de
desarrollo evolutivo de los niños tiene una especial trascendencia puesto que
adquieren un pensamiento lógico-concreto más flexible que en las etapas
anteriores. Pueden realizar representaciones y abstracciones mentales,
consideradas un triunfo muy importante para el desarrollo de la inteligencia.
Algunas de las operaciones mentales más importantes que se adquieren durante
este período son:
-
Razonamiento deductivo e inductivo
-
Clasificación
- Seriación
-
Razonamiento hipotético-deductivo
Contemplamos como sugieren Piaget &
Inhelder (2000) que “la inteligencia procede de la acción en su conjunto,
porque transforma los objetos y lo real, y el conocimiento” y al hablar de
inteligencia, en la actualidad, debemos tener presente que un concepto de
amplio predicamento en la psicología y la pedagogía contemporáneas es el
acuñado por Gardner referiéndose a la existencia no de una inteligencia, sino
de inteligencias múltiples (Armstrong, 2009) y dentro de esa variedad de
inteligencias hay que considerar la inteligencia musical que “incluye la
sensibilidad al ritmo, el tono o la melodía, y al timbre o color de una pieza
musical”. (Armstrong, 2009)
·
Memoria: es un proceso
psicológico que sirve para almacenar información, codificarla y registrarla de
alguna manera. Tiene su importancia debido a que esta información se almacena y
puede ser recuperada en cualquier momento. El principal cambio memorístico de esta etapa
se encuentra en la forma en la que los alumnos emplean la memoria gracias a las
estrategias de almacenamiento, recuperación de la información y metacognición.
No existe un cambio estructural ni cambia la memoria básica, sino que lo que
cambia es su utilización. Es necesario subrayar que la memoria no es una
habilidad intelectual aislada, ya que está íntimamente relacionada a muchas
actividades intelectuales y sociales de los niños.
·
Atención: Con seis años los
niños adquieren una gran facilidad para filtrar voluntariamente la información
que desean percibir, esa filtración se realiza debido a que están capacitados
para concentrarse y discernir las informaciones
más relevantes de las que no lo son, y centrar la atención en esa
información, apartándose de las distracciones. Esto implica que el alumno
controla racionalmente la información que desea percibir. El sistema atencional
de los niños enmarcados dentro de este estadio se ajustan de un modo más
flexible, eficiente y económico a las exigencias de cada situación.
·
Tiempo: se produce en
esta etapa un cambio muy significativo en cuanto a la capacidad de atención, ya
que ésta aumenta en el tiempo, además mantendrán y aplicarán una estrategia
mientras resulte fructífera. Las características fundamentales de la atención
selectiva en este período radican en la capacidad de selección voluntaria y
consciente de la información, además de la prolongación temporal en la
capacidad de atención sobre un estímulo, reduciendo así las distracciones y
ganando en precisión y control del proceso de aprendizaje. Constatamos,
siguiendo las teorías piagetianas que en esta etapa, “el período de siete-ocho
a once-doce años es el de completamiento de las operaciones concretas”. (Piaget
& Inhelder, 2000)
·
Percepción: La percepción de
la realidad en esta etapa cambia con la capacidad que adquieren a partir de los
8 años de edad, de presentar un pensamiento lógico que le permite realizar una
percepción que abarca más campo que lo meramente perceptible por los sentidos,
reconocen e imaginan transformaciones y procesos de transformaciones en
objetos.
jueves, 22 de noviembre de 2012
VARIABLES DETERMINANTES EN EL PROCESO EDUCATIVO
CONTENIDO / TAREA
Es fundamental consignar que “como la
organización y la estructuración de la enseñanza es de responsabilidad
exclusiva del profesor, se deduce que es éste el que con su actuación
institucional determinará el que los estudiantes adopten un tipo de metas u
otras”. (García & Doménech, 1997)
Para conseguir el éxito y la eficacia en la
tarea hay que atribuirle “sentido (utilidad del tema)”. (García & Doménech,
1997) Para mantener la motivación y provocar el interés es preciso que los
contenidos sean significativos para el alumnado y hacer la tarea “atractiva e
interesante” (García Doménech, 1997) para que el estudiante pueda “implicarse
activamente en un proceso de construcción de significados”, como así reconocen
dichos autores.
Otro concepto que mencionan García &
Doménech (1997) en relación con la tarea, es que “aprender significativamente
también requiere la existencia de una distancia
óptima entre lo que el alumno ya sabe y el nuevo contenido de aprendizaje”.
(García & Doménech, 1997)
Tanto en las enseñanzas musicales como en todo
tipo de enseñanzas es muy necesario que las situaciones de enseñanza sean
objeto de goce, de placer por aprender; pues, “cuando el estudiante disfruta
realizando la tarea se genera una motivación intrínseca donde pueden aflorar
una variedad de emociones positivas placenteras”. García & Doménech (1997)
Son para tener en cuenta con este motivo las
palabras de José Saturnino Martínez (2011): “(...) lo más importante es
conquistar la motivación intrínseca por la educación, y (...) lo mejor para eso
(...) saber transformar los contenidos escolares en experiencias relevantes en
la vida del alumnado. Esto exige saber ponerse en su lugar, evaluar
adecuadamente su madurez y sus capacidades intelectuales”. (Menor, 2011) La empatía, una evaluación rigurosa y bien
enfocada y saber implicar al alumnado a través de actividades educativas
significativas y de calidad constituyen los ingredientes que incentivarán la
motivación y son el secreto para captar y mantener el interés del alumnado en
las propuestas educativas.
De la importancia de los componentes personales,
pero también contextuales habla Nuttin (1982) cuando define de este modo la
motivación que para él es “la orientación dinámica continua que regula el
funcionamiento, asimismo continuo del individuo en interacción con su medio”.
También tenemos en cuenta que “la auténtica
motivación surge del interior” (Gilbert, 2005) y que son múltiples las
variables que influyen en la motivación humana, algunas ya las hemos
mencionado, atienden a factores personales y contextuales; entre las primeras,
“las creencias, las metas y las atribuciones”. (Huertas & Montero, 2009).
En el contexto educativo determinan mucho la motivación “los procesos
afectivos, por su influencia en la conformación de metas, en el recuerdo, la
autoestima y los constructos personales” (Huertas & Montero, 2009).
Debemos tener mucho cuidado como docentes de
nuestro discurso y tratar de elevar siempre la moral del alumnado ya que le
ayudamos a conformar la idea de sí mismo y por tanto de la percepción de la
“autoestima o valía personal”. (Huertas & Montero, 2009). Tendríamos que
hablar más con nuestros alumnos, establecer una buena relación ya que “las
metas y las orientaciones durante una actividad académica se conciben como
ocasiones para saber más y aumentar la propia competencia”. (Huertas &
Montero, 2009)
El diálogo, los intercambios de ideas y
pareceres que ayuden a incrementar la motivación, a fijar bien los objetivos y
las metas tienen un cariz positivo porque “las metas que más nos orientan y
activan son las que tienen un alto nivel de conciencia y de reflexión
personal”. (Huertas & Montero, 2009). Por eso, hay que hacer expresas las
metas y hablar sobre ellas.
En lo que podemos denominar motivación
extrínseca y a la hora de compensar y valorar el trabajo y la actitud de los
alumnos son preferibles las “recompensas de contenido social y con carga
afectiva muy informativas, poco evaluadoras y no muy previsibles, son buenos
aditamentos para motivar y orientar en una tarea”. (Huertas & Montero, 2009)
No hay porque evaluarlo todo y tener una
actitud eminentemente fiscalizadora y valorativa, hay que saber formar grupo,
disfrutar y aprender juntos con una actitud colaborativa, sembrar en nuestros
alumnos el optimismo y el altruísmo.
Y un tópico actual de la Psicología y de la
Pedagogía, tal cual es la autoestima, constituye “uno de los factores ocultos
que más maneja los hilos de nuestra motivación” (Huertas & Montero, 2009).
Y en la línea de lo que venimos argumentando en cuanto al tema de la motivación
y que tenemos presente al diseñar la guía de esta unidad didáctica, es muy
necesario considerar que “los procesos de pensamiento que más intervienen en la
motivación y el aprendizaje reciben la denominación de procesos de
autorregulación”. (Huertas & Montero, 2009) Y estos procesos son los que
nos caracterizan como seres humanos en proceso de educación y tienen que ver
con el “reflexionar, controlar, regular nuestras acciones y armonizarlas con
nuestros conocimientos y pensamientos estratégicos”. (Huertas & Montero,
2009)
Como podemos comprobar en la motivación
inciden muchas cuestiones de carácter personal y social ya que “la motivación
en el aula es un conglomerado en donde se interrelacionan metas,
autovaloraciones, pensamientos y estrategias cognitivas, afectos y emociones,
atribuciones y expectativas, etc., etc.”. (Huertas & Montero, 2009) Dentro
de los factores contextuales, el profesorado es un estamento que condiciona de
forma esencial en el devenir del estudiantado, puesto que “el claustro de
profesores, su cultura, su eficacia colectiva son factores contextuales que
influyen en los resultados y motivación de los estudiantes”. (Huertas &
Montero, 2009). También tiene vital importancia un trabajo de aprendizaje
cooperativo, puesto que “la cooperación entre iguales no sólo produce beneficios
en el aprendizaje entendido como adquisición de conocimiento curricular o
rendimiento académico sino que también mejora la motivación”. (Huertas &
Montero, 2009) Y al hablar de trabajo cooperativo, “hablamos de una oportunidad
<<de oro>> para generar y sentir toda la fuerza motivacional que el
apoyo de los compañeros puede proporcionar”. (Barnett, Echeita, Escofet,
Fernández, Guix, Jiménez et al., 2003) Tampoco podemos obviar la suma
trascendencia que tiene “el modo en el que el profesor estructura el trabajo y
la forma de evaluar tiene claras implicaciones motivacionales”. (Huertas &
Montero, 2009)
Lo ideal es que los docentes se atreviesen a
“<<correr riesgos>> y experimentar en su docencia, de forma que
pudieran desarrollar modos innovadores de implicar a los estudiantes de forma
más efectiva en su aprendizaje”. (Hargreaves, 2003) Precisamente para trabajar
adecuadamente en la escuela la necesaria e imprescindible fuente de impulso del
aprendizaje, como es la motivación, se ha “de promover la creatividad y la
inventiva”. (Hargreaves, 2003)
jueves, 11 de octubre de 2012
VARIABLES DETERMINANTES EN EL PROCESO EDUCATIVO
Evidentemente
podemos concluir con García & Doménech (1997) que “las variables personales
que hemos tratado están estrechamente condicionadas por el ambiente en el cual
el niño-a desarrolla su actividad” y este ambiente está determinado por las
siguientes variables de contexto:
- El profesor
- Los iguales
- Contenido / tarea
EL PROFESOR
Sin lugar a dudas, el “papel del profesor es
fundamental en la formación y cambio del autoconcepto (...). El profesor es la
persona más influyente dentro del aula”. (García & Doménech, 1997) La
figura del docente es clave en la educación y figurémonos la importancia de los
profesores en la enseñanza y divulgación de la Música. Como se reconoce en CEAC
(1983), “el profesor es el elemento más importante para el desarrollo de la
motivación de los niños”.
LOS IGUALES
Como también “el papel que juegan los iguales
(...) es muy importante”. (García & Doménech, 1997) Además de las
valoraciones que los alumnos hacen de sí mismos el “proceso de compararse con
sus compañeros (...) determinará sus expectativas de logro y su motivación”.
(García & Doménech, 1997) Los mismos autores determinan que “tanto la
actuación del profesor como las interacciones académicas y sociales de los
alumnos juegan un papel importante en el desarrollo del autoconcepto”.
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